martes, 8 de abril de 2008

La vida es un trago profundo sin alcohol.

La vida es un trago profundo sin alcohol. Cada respiración es amor derramado, por eso animo a la gente que viva sólo con una adicción, ser feliz, hacer felices a otros y liberarse. Nadie es mejor ni peor por sus errores o aciertos. La grandeza se descubre en el modo con el que nos renovamos, nos aceptamos y nos superamos. Sólo así servimos de luz a los demás.

Este no es un poema de condena a nadie, las personas no son mejores o peores por beber o no beber el vino de las tabernas, pero la libertad solo se gana aceptando las equivocaciones, sembrando esperanza para los demás y no encadenandose a un botellín.
Cuelgo este video y dejo el siguiente poemilla para que sirvan de aliciente para bailar la aventura vital que cada cual tenga. Simplemente recuerdo que cada segundo es una sorpresa maravillosa.


Este video refleja las ganas de sonreir. Buena cara al mal tiempo. Lo colgó amantesoli en youtube

Cuando la vida es el silencio turbio
que esconde el grito dentro de la cabeza,
cuando la niebla posa húmedamente
su gris ahogo en una botella de cerveza,
cuando los días son iguales a los días
y flojea inquietamente la certeza,
Voy a sonreirte vida mía...
Para ti se hicieron las estrellas,
por ti las gotas de rocío,
los paseos por el parque,
las puestas de sol en la playa
y las alas limpias de una mariposa.

Voy a vencer los dragones de la tristeza
con la espada de mi libertad.
La belleza es tan grande
que todo se hace pequeño
y me hago dueño de mi fracaso.
Soy sembrador de esperanza,
de futuro, de libertad y de sueños.
Cuando el otoño hojea mi pensamiento
y llena de sorbos fríos la respiración,
cuando la injusticia y la ingratitud clavan
sus uñas de águila voraz en el corazón,
cuando las respuestas no aparecen
y son tantas las preguntas que impone la razón:

Voy a sonreirte vida mía...
Para ti son los campos floridos,
el calor del techo que te acoge,
el inmenso gusto del pan que comes;
para ti el verde de los tréboles,
la ternura, la oportunidad y la paciencia.
Tu tienes la ciencia para hacerte caminar.

La belleza es tan grande que todo se hace pequeño.
La botella de alcohol se ha quebrado,
ya no será más un saco sin fondo,
un agujero negro, la bolsa de basura
en la que arrojo mis ensueños.

Voy a sonreirte vida mía, voy a disfrutarte porque lo merezco.
Volveré a cuidar el jardín de mis anhelos,
el cielo será más ázul; confianza libre sin silencios huecos.
Ya no existe carcoma en mi osadía.
Voy a sonreirte vida mía.

Voy a quererme más y a renovarme de nuevo.
Seré recién nacido, mezcla de rayo apasionado
y alhelí en la espesura de la selva.

Hoy empiezo mi nueva existencia
y dejo atrás los malos tragos.
Porque la belleza es tan grande
que se han vuelto pequeñas
todas mis contrariedades.

Ya no huyo de ellas.
Ahora enciendo claridades.

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