martes, 31 de agosto de 2010

Para todos los gustos.


La bañera era tan grande que parecía un spa. Una mujer de bandera dejando caer la toalla. Los ojos de Ramón asombrados. Desnuda se introduce placidamente en las aguas que apenas ondulan al recibir sus curvas. Suelta la rubia melena y sonríe juguetonamente. Ramonín aún no se explicaba su triunfo.
Súbitamente una burbuja grande sube a la superficie. Sus miradas se cruzan. Él sabe que debe dar una explicación. Ella le mira raro. Rojo de vergüenza... busca las palabras exactas. Seguramente en menos de dos segundos ella se irá indignada. "La fabada mata el romanticismo." No. Esa frase sobra.
Justo cuando creía que iba a marcharse con cara de asco. Despechado, Ramón hace lo nadie esperaría. Deja salir otra burbuja. Levanta el dedo indice y dice: "Para ti". Paulina se acerca. Besa los labios del mozo con frenesí... Ramón entiende ahora que le eligiera. A Paula le gustan los hombres un poco guarretes.

viernes, 27 de agosto de 2010

El sorbe huevos.


Dedicado a Alberto Flecha

Él no podía comer los huevos como todos. Los sorbía, los depredada, de un solo sopón directo a la bandoga. Sus amigos le miraban las ansias y le aconsejaban: "Manolín, que tienes 33 años, compórtate", pero Manuel no podía evitarlo. Sabía que algún designio del plan divino le forzaba a comer los huevos así .
Todos desistieron. No volvieron a decirle nada. Procuraban mirar para otro lado e ignorar los ruidos y los churretones, pero el rumor cundía por el mundo entero. Tanto, tanto... que una tarde... Sonó su teléfono. En la pantalla un número raro... Un japonés con perfecto acento extranjero, reconocía su talento y le invitaba a un programa de televisión en el que se comían los huevos fritos en directo. Así fue como Manuel logró el Record Guiness . Fue capaz de comerse un huevo en 87 centesimas de segundo.

Con la comida no se juega.


En casa pensaban que era una llamada de atención. Me aterraba el día que mi madre las cocinaba. Tenía seis años. Nadie me creía cuando explicaba los extraños sucesos del plato de lentejas. Mi madre decía: "Te las comes y callas". Lo cierto es que el potingue levitaba sólo y cuando miraba el caldo, una voz profunda y quejumbrosa susurraba: "Luis, Luis, vete hacia la morcilla". Yo no podía remediarlo y acababa estampando mi cara contra mejunje... Culpa de lo cual, recibía el castigo del mes.
Aquel día, como siempre, nadie reparaba en aquellos sucesos paranormales, hasta que una mano salío de la sopera, agarró a la abuela por el pelo y se la tragó... La misma voz de siempre, entre carcajadas gritaba: "Lentejas, lentejas, comida de viejas... Si quieres las comes y sino las dejas."

martes, 24 de agosto de 2010

Fernando y las pompas.


www.hojaderoble.com

El barrio aburre.

Estaba harto de mirar, de no hacer nada, parado en la esquina del cruce. Veía pasar los coches, las madres con el carrito del bebe, los abuelos con las cachas viejas y los caballeros con trajes que olían a naftalina, pero ese día era distinto. Fermín Pupila tenía una pistola en el bolsillo. Estaba dispuesto a usarla. Quería declararle la guerra a todo el barrío. Esperaba el momento propicio. Elegía su primera victima.
Cinco niños que venían por la calle mayor dándole patadas a un balón fueron los elegidos. Todo el mundo lo recuerda. Apenas unos disparos suyos y todo el barrío se unió a la gran batalla. De todos los rincones salieron mangueras, globos, cubos y pistolas de agua. Las hostilidades fueron un gran alivio para calor estival. Fermín tenía razón... al barrio le hacia falta acción.

sábado, 21 de agosto de 2010

Los cuentos no cuentan.

El cuentacuentos contaba historias en la plaza y siempre empezaba del mismo modo:

- Todos los cuentos son del color que uno los pinta... Los hay azules, blancos, negros, añiles, violetas, dorados... Mi cuento lleva el color de los ojos de la gente sencilla y el sonido de risa entre las olas del mar.

Aquel día sin embargo, mientras los pájaros volaban alrededor de la torre del campanario, algo cambio en su corazón. Entró en crisis. La pena anidó en sus palabras:


- Las historias no tienen brillo cuando la hipocresía habita en el alma y el mundo es una cloaca podrida.

Ese día decidió hacerse banquero y el sol no volvió a brillar jamás en la plaza del pueblo. Las cigüenas volaban plácidamente... El miedo a no tener había matado la verdad que llevaba dentro. Agitadamente los vencejos chillaban, chillan y chillarán eternamente.

viernes, 20 de agosto de 2010

La Caja de Alberto.


Desde aquí recomiento visitar http://bloglacaja.blogspot.com/ el blog de Alberto Flecha de Microrrelatos.

jueves, 19 de agosto de 2010

Los robles sujetan los sueños

Dos palomas en el mismo árbol, se miran. Don Palomo y Doña Torcaz, se aman y se buscan, pero no son a acercarse. El viento grita que no son vidas paralelas, que lo de vivir en el mismo árbol es casual.

Ambos querrían levantar un nido alto y suave, que fuera guarida de su amor y salvación en las noches de frío, pero el viento grita, que las ramas son frágiles, que sólo soportan el peso para uno, que si se subieran juntos a una, se derribaría poco a poco el árbol seco.

Doña Torcaz Zurita llama a su compañero, le cuenta que puede volar y buscar otro roble que sujete a los dos, pero el poniente encendido de dolor rojo, chilla que ese árbol no existe. Don Palomo le pide a Torcaz que se echen a volar. Al menos podrán besarse en el cielo y luego regresar cada uno a su rama. Ella llena de temor, no se atreve, porque el vendaval caluroso de la tarde, promete romper todas las ramas si lo intentan.

Todos los años de su vida los pasaban en silencio, mirándose y llorando el uno por la otra y la otra por el uno.

¡Qué cerca está la verdad de la mentira, el amor y la lejanía! Hay quien dice que nacen del mismo àrbol, pero considero que todos se equivocan, porque ayer vi volar a dos palomas que vencieron sus cadenas, acallaron los vientos y encontraron un roble frondoso.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Ayer nos visitó la magia.

Fue estupendo recibir en la Vecilla, a Fernando y a Luisa.















No sólo llenaron la campa de pompas y estrellas, sino que se diría que nos hicieron tocar el cielo.







































Juntos contemplamos las burbujas electricas y misteriosas. Se podría pensar que cada una era un deseo concedido. No importa la oscuridad de la noche, la luz, aunque no se vea ... esta por todas partes.
Uno entiende, que la vida son dos días, que no se puede vivir con miedo o con desidia... Es preciso sonreirle a la vida y agradecerle lo recibido. Todo (bueno o malo) nos da sabiduría, libertad y felicidad. Un camino que sólo fuera llano, se perdería la hermosura de los montes. Quiero ser como una pompa de jabón, sutil, lígero y lleno de ternura. Gracias amigos, ayer vinisteis y me alegrastéis la noche.