lunes, 17 de octubre de 2011

AMOR HOGUERA.

Mi familia es una crisálida de colores
presta a renacerse en la rama de un olivo.
En el fuego anida ardiente, clemente, a veces dolorida,
y aunque hay lluvias que la menguan y apagan,
levanta cenizas con mil soplos de vida.
Nací de una estirpe de luchadoras
forja de acero y confianza total.
Reside su amor en el aire, ya que es volátil y es ligero;
y aunque hay vacíos que no lo contienen
esos vacíos se llenan con el viento.

Tengo alas en la voz de los cantos tiernos de mi madre
y ritmo de panderos de las callosas manos de mi padre.
Cree un jardín con las risas de mi hermano
y de la  finura de mi hermana nací un arroyo.
Soy estambre de los que fueron antes que yo
y de los que me siguieron
soy abeja de vuelos protectores.

Reside nuestro amor en el agua, ya que es juguetón y esquivo,

y ,aunque haya diques que lo paren y lo remansen,
a veces se hace acalorado
vapor que se marcha para llover.

Nuestro amor habita la tierra puesto que es fértil y abundante,
y aunque haya erosiones que lo consuman o lo quebranten,
a veces  el amor perdido
forma en silencio prolíficos valles.

En mi nombre suenan todos los nombres
de los que me precedieron
unos, de batalla campal
y otros de profundo misterio.
Pero todos queridos para mi…
todos sabios consejeros. 

2 comentarios:

  1. Te imagino a la perfección declamando este versorrelato :)

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  2. Hola Maite. Gracias por la visitina. Abrazotes.

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