viernes, 1 de mayo de 2009
Filandón Tradicional Leonés. 2 de mayo 2009.
El sabado, día 2 de mayo de 2009.
FILANDÓN
Fran Allegre y Manuel Ferrero.
20.30 Ayuntamiento Viejo de León
(Plaza de las palomas)
En el salón de los reyes. Entrada gratuita.
Se presentarán los libros en asturleones:
- Epifora y outros rellatos.
- Breve hestoria d`un gamusino.
De Xoxepe Vega
- Poemas pa non ser Lleidos de Fran Allegre.
- El Prencipicu. Exupery. Traducido al Cabreirés.
FILANDÓN
Fran Allegre y Manuel Ferrero.
20.30 Ayuntamiento Viejo de León
(Plaza de las palomas)
En el salón de los reyes. Entrada gratuita.
Se presentarán los libros en asturleones:
- Epifora y outros rellatos.
- Breve hestoria d`un gamusino.
De Xoxepe Vega
- Poemas pa non ser Lleidos de Fran Allegre.
- El Prencipicu. Exupery. Traducido al Cabreirés.
viernes, 10 de abril de 2009
Doce campanadas.
Cuadro de Carmen Fernández-Andes.
Recogido de la siguiente dirección http://www.faltabancuatrogotas.com/carmenfdezandes/
Os animo a que veais mas cuadros suyos. Me he tomado la libertad de colgar uno de ellos en mi blog para que ilustre el poema doce campanadas. Imaginaos que esta es la paisanina que os habla en el poema.

Como siempre hago todo a destiempo, tal vez porque nadie pondría un poema de campanadas navideñas en Viernes Santo, tal vez por eso, me animo a colgarlo en el blog. Espero que os guste y os suene bien.
Poema que la abuela leyó a su nieta justo al acabar el año.
Son Doce campanadas como doce pasos y a la luz de cada paso,
contarte quiero vida mía, que la noche vieja dura todo el año.
Por cada repique te daré un abrazo, una lección de amor y un consejo:
Primera pisada; la de la ilusión. Con alegría se va a todo lugar
y no te han de preocupar los vientos que tenga la existencia,
porque el amor siempre puede más.
Segunda uva, la de la virtud. Busca siempre ser sincera
limpia como la estrella de oriente, porque descansa el corazón
cuando dice la verdad aunque a veces duela.
Tercer surco en la arena y una copa de champán. Llénate, vida mía,
de cosas buenas de las que no se pueden comprar...
Un punto de ternura, 10 de sabiduría, mucho de valentía
y el resto de cordura.
Las luces bellas son las que se prenden con los actos
callados de cada jornada. Evita el burbujeo de la presunción.
Emborracha y deja resaca.
El cuarto paso, lo da por ti tu abuela. Siéntete siempre
querida, aunque no este a tu lado, porque si notas en un día triste,
que al mirar al cielo se te alegra el corazón, es que desde lejos,
tu abuela se lo ha pedido a Dios.
Y no dejes de creer en los Reyes Magos, que el mundo se hace triste
para quien no espera milagros.
Quinto rastro en tu camino; el de la prosperidad. Que tus logros
sean logros para compartir, de ese modo nunca se agotarán tus bienes,
el agua que corre feliz riega los campos, hincha las nubes
y nos permite vivir. Hasta el helado invierno es la antesala de la primavera.
Nada en el mundo se hace sin paciencia. Límpiate de egoismo en estas fiestas
para que durante el año nuevo, tu sonrisa sea
un de manantial de vida verdadera.
Sexto pastel, el de asumir el fracaso. Nada hay perfecto y si alguna vez
nos hemos caído, ha sido para descubrir la paz que da levantarse.
Acepta tus decepciones y sigue adelante, que en la vida no todo
son dulces y polvorones.
Séptima uva, es el de la esperanza, motor de las buenas intenciones.
Sin esperanza, vida mía, no se puede dar un paso porque se oscurece la senda.
Llénate de alegría por las pequeñas cosas: Un rayo de sol, el amanecer,
un abrazo sincero... Un niño pobre que viene para ser rey de los desheredados.
Siete pasos seguidos y ningún traspiés, alma mía. Toma otra campanada
la octava, la de la dedicación. Vale más tu entrega que todo lo que se logre con ella,
que seguro que no será poco.
Aprenderás a volar si te lanzas con ahínco a cumplir tus sueños.
Tu familia ha de ser tu apoyo para conseguir tus anhelos.
No tengas tanta prisa que por conseguirlos, saltes por encima de ellos.
Los cuatro pasos que me quedan, campanadas y promesas, te los resumo en uno solo,
que tu abuela sabe resumir en un último consejo lo que es vivir.
Huella tras huella, año tras año, navidad tras navidad, se fiel a ti misma, nieta mía,
y escucha la voz profunda de tu intuición.
Solo hay un lugar al que tenemos que llegar y ese lugar hermoso
no se encuentra en promesas externas sino en tu interior.
Para encontrarlo solo tienes que pararte a respirar.
Recuerda que la que tiene dicha y alegría,
Poema que la abuela leyó a su nieta justo al acabar el año.
Son Doce campanadas como doce pasos y a la luz de cada paso,
contarte quiero vida mía, que la noche vieja dura todo el año.
Por cada repique te daré un abrazo, una lección de amor y un consejo:
Primera pisada; la de la ilusión. Con alegría se va a todo lugar
y no te han de preocupar los vientos que tenga la existencia,
porque el amor siempre puede más.
Segunda uva, la de la virtud. Busca siempre ser sincera
limpia como la estrella de oriente, porque descansa el corazón
cuando dice la verdad aunque a veces duela.
Tercer surco en la arena y una copa de champán. Llénate, vida mía,
de cosas buenas de las que no se pueden comprar...
Un punto de ternura, 10 de sabiduría, mucho de valentía
y el resto de cordura.
Las luces bellas son las que se prenden con los actos
callados de cada jornada. Evita el burbujeo de la presunción.
Emborracha y deja resaca.
El cuarto paso, lo da por ti tu abuela. Siéntete siempre
querida, aunque no este a tu lado, porque si notas en un día triste,
que al mirar al cielo se te alegra el corazón, es que desde lejos,
tu abuela se lo ha pedido a Dios.
Y no dejes de creer en los Reyes Magos, que el mundo se hace triste
para quien no espera milagros.
Quinto rastro en tu camino; el de la prosperidad. Que tus logros
sean logros para compartir, de ese modo nunca se agotarán tus bienes,
el agua que corre feliz riega los campos, hincha las nubes
y nos permite vivir. Hasta el helado invierno es la antesala de la primavera.
Nada en el mundo se hace sin paciencia. Límpiate de egoismo en estas fiestas
para que durante el año nuevo, tu sonrisa sea
un de manantial de vida verdadera.
Sexto pastel, el de asumir el fracaso. Nada hay perfecto y si alguna vez
nos hemos caído, ha sido para descubrir la paz que da levantarse.
Acepta tus decepciones y sigue adelante, que en la vida no todo
son dulces y polvorones.
Séptima uva, es el de la esperanza, motor de las buenas intenciones.
Sin esperanza, vida mía, no se puede dar un paso porque se oscurece la senda.
Llénate de alegría por las pequeñas cosas: Un rayo de sol, el amanecer,
un abrazo sincero... Un niño pobre que viene para ser rey de los desheredados.
Siete pasos seguidos y ningún traspiés, alma mía. Toma otra campanada
la octava, la de la dedicación. Vale más tu entrega que todo lo que se logre con ella,
que seguro que no será poco.
Aprenderás a volar si te lanzas con ahínco a cumplir tus sueños.
Tu familia ha de ser tu apoyo para conseguir tus anhelos.
No tengas tanta prisa que por conseguirlos, saltes por encima de ellos.
Los cuatro pasos que me quedan, campanadas y promesas, te los resumo en uno solo,
que tu abuela sabe resumir en un último consejo lo que es vivir.
Huella tras huella, año tras año, navidad tras navidad, se fiel a ti misma, nieta mía,
y escucha la voz profunda de tu intuición.
Solo hay un lugar al que tenemos que llegar y ese lugar hermoso
no se encuentra en promesas externas sino en tu interior.
Para encontrarlo solo tienes que pararte a respirar.
Recuerda que la que tiene dicha y alegría,
no necesita nada más.
jueves, 26 de marzo de 2009
Del amor...(Gibran khalil Gibran, de "El Profeta")
AnnaHornoGirela, youtube.com
Estas hermosas palabras del poeta Libanes, para que hagáis una pausa enamorada.
domingo, 22 de marzo de 2009
Manu&Kawash Improvisación
III Rompenubes.
Improvisar es el acto de nacerse e inventarse de cero. Sentir la plenitud desde el vacío es la raiz del arte, de la palabra. Como la semilla oscura que permanece escondida, sin saber lo que es y sin buscar mas gloria que crecerse. Así flauta, poesía, evocación y silencio. Así nos nació a Kawash y mi, este golpe de luz o frescura de sombra.
Todavía la voz tiembla, cuando mece las hojas el silencio, el día que alguien dejo bailar su alma y liberó su angustia. Dejad siempre volar vuestros anhelos y debilidades. Eso fue lo que hicimos aquella noche en el Rompenubes. Un público maravilloso nos dio fuerza para estirarnos.
sábado, 21 de marzo de 2009
Pepín, el viajero, en el CRA DE SOTO DE LA VEGA
En el CRA de Soto de la Vega. Pepín, el viajero, hizo su visita en carnaval. Toda la gente estaba guapísima. Mucho colorido, disfraces, alegría y mucho que compartir.
A pesar de haber viajado mucho y conocer tantos sitios, en pocos ha estado tan a gusto. Lo cierto es que Pepín, se sintió como en su hogar y quiere dar desde aquí las gracias, a todo el cole de Soto, por lo bien que le cuidaron y por lo rico que estaba el chocolate.
miércoles, 4 de marzo de 2009
ACTUACIONES EN MADRID
Alfonso Salas y Manuel Ferrero, con su espectáculo Salas de Manualides, se van a Madrid. La actuación del Martes, es posible que la realice en solitario Manuel Ferrero, ya que Alfonso Salas, tiene complicado a día de hoy, acudir el martes. Fechas de las actuaciones y lugares:
MARTES 10 DE MARZO
EN BAR RESTAURANTE RINCONETE
C-MANCEBOS 4, METRO LA LATINA
21.30.
Es un BAR RESTAURANTE, PERO LA FUNCION SE HACE EN LA CUEVA ÁRABE MUY BONITA.
EL 11 MIERCOLES de MARZO de 2009,
EN BAR MUSICAL EL GRITO de USERA
C-ISABELITA USERA 73 (METRO USERA)
22.30H.
EL JUEVES 12 de MARZO 2009,
EN BAR MUSICAL; LA ANTORCHA
Av.JUAN ANDRES 15 (METRO ANTONIO MACHADO)
22.3OH.
EL 11 MIERCOLES de MARZO de 2009,
EN BAR MUSICAL EL GRITO de USERA
C-ISABELITA USERA 73 (METRO USERA)
22.30H.
EL JUEVES 12 de MARZO 2009,
EN BAR MUSICAL; LA ANTORCHA
Av.JUAN ANDRES 15 (METRO ANTONIO MACHADO)
22.3OH.
miércoles, 25 de febrero de 2009
jueves, 12 de febrero de 2009
Los niños aprenden lo que viven
Joaquín Sorolla.Los niños aprenden lo que viven
Si un niño vive en la crítica
aprende a condenar..
Si un niño vive con hostilidad
aprende a pelear..
Si un niño vive con el ridículo
aprende a ser tímido..
Si un niño vive avergonzado
aprende a sentirse culpable..
Si un niño vive en la tolerancia
aprende a ser paciente..
Si un niño vive estimulado
aprende a tener confianza..
Si un niño vive con equidad
aprende a ser justo..
Si un niño vive en seguridad
aprende a tener fe..
Si un niño vive con aprobación
aprende a quererse a si mismo..
Si un niño vive con aceptación y amistad
aprende a encontrar amor en el mundo
Dorothy Law Holte.
Pedro Guerra - Dibujos Animados
martes, 10 de febrero de 2009
Canciones de Boda en tierras Leonesas.
Hablando con Ricardo Mínguez, mi informante de Valdesamario, me comentó que el recordaba que en las bodas de su zona (omaña), se cantaban estas canciones. Consultando el libro de Joaquín Alonso (El casorio en Tierras Omañesas), sacó varias estrofas que el recordaba. Me las cantó y aún añadió varias que no vienen en dicho libro.
Ricardo dice que estos cantos se cantaban también en Cepeda, Órbigo y posiblemente luna. Os reproduzco la letra de Ricardo y las melodías del libro de Joaquín Alonso. Para que cantéis estas estrofas pícaras a los que vayan a casarse.
LA POLVORINA DE CARRIZO.
Polvorina, polvorina
con que te rizas el pelo,
con tenacillas de oro
que me trajo un habanero.
Que me trajo un habanero
cuando vino de la Habana,
también me trajo una esponja
para lavarme la cara.
Para lavarme la cara
para darme la color.
Polvorina, polvorina
donde tienes el amor.
Polvorina, polvorina
que estás enpolvorizada,
quien te comió los chorizos...
Sebastián el de Armellada.
Dicen que la polvorina
dicen que se va a casar,
con un mozo de armellada
que se llama Sebastián.
El padre de polvorina
ya vendió la remolacha
y ha sacado dos mil riales
para casar la muchacha.
Dicen que la polvorina
gasta tres pares de medias,
para que digan los mozos
que gordas tiene las piernas.
El padre de polvorina
ha comprado una mansión
pa la polvorina y el novio
muy cerquita de León.
PARA EL NOVIO
Despídete gocho pinto
de la pila de tu padre,
que esta es la última vez
que de soltero la lames.
PARA LA NOVIA
Casada, ya estás casada.
Ya te echaron la jimostra.
Ya no te vas a los trigos
ni aunque te pique la mosca.
(Recogido a Ricardo Mínguez. Natural Valdesamario. León. 10/2/2009)
martes, 3 de febrero de 2009
SILENCIO EN PUESTA DE VIDA.

Imagen tomada de el blog: http://www.chupinito.blogspot.com/
YA HACIA QUE NO SUBÍA NINGUNO DE MIS RELATOS. OS DEJO UNO PARA QUE LOS ENAMORADOS SE DECIDAN.
Julián solía arrastrar los pies a tirones impulsivos y el ruido de la suela de sus zapatos cansados al rozar el viejo pavimento de la calle, sonaba como el soplar de una vieja locomotora de vapor. Los martilleos de su bastón sólido, como si viniesen de ultratumba, marcaban un ritmo traqueteante y tembloroso, pero le gustaba tanto andar. En el bolsillo llevaba un currusco seco de pan con algo de chorizo dentro. En cuanto aparecía Canelo se lo arrojaba. Este movía la cola, lamía la mano del viejo y de tanto saltar casi le tiraba al suelo. Era un perro vagabundo. El hombre no se lo había llevado a casa, porque Canelo se dejaba acariciar pero no coger. Ponerle un collar era imposible y bañarlo resultaría una odisea para el mas joven.
Pasando frente a la floristería colorista que se asienta en la calle Santa Nonia, echó carbón a su achacosa caldera y compró dos rosas blancas, de las cuales una se la puso en su anciana solapa y la otra la posó tristemente sobre una destrozada mesita de noche. Mueble que en su milenaria habitación era criadero del polvo y de los años. Apunto de acostarse y sin haber cenado, miro por la ventana a la calle y su sarnoso amigo saltarín y peludo, paseaba orgullosas sus pulgas por la acera. Estaba acompañado de una perrina, dos veces mas pequeña y con el morrín chato y el pelo igualmente marrón pero menos peludo que el suyo.
- ¡Qué fino es el Canelo! A partir de hoy preparo dos bocatas.
El mundo le dolía como si fuera una parte de su cuerpo. El decrépito pensamiento iba de un lado hacia la tristeza de los últimos coletazos de este siglo de sombras y de otro, a rememorar los viejos tantanes y azadones, símbolos de épocas menos caducas. Que lastima de ver en la tele la guerra en la antigua Yugoslavia. ¿Dónde estaba la rebeldía de los jóvenes? Lo gruñó internamente con voz rebelde. “Nadie se ocupaba de nadie” languidecía “ ¿Los jóvenes olvidaron mover el puño izquierdo hacia arriba?”. Lo verdadero es que en aquel momento no se habría preocupado de nadie mas que de ella, si la hubiera conocido.
Cada mañana miraba el buzón vacío, que con su nombre, Julián Hernández, era mero reposo de facturas y propaganda, se colocaba los caídos cuellos de la camisa, la oscura americana y cogía los raíles de su cotidiano paseo matutino. Cuando atravesaba el escaparate de una rutinaria confitería, miraba las cajas de gruesos bombones, pero aquella jornada decidió no sólo mirar sino comprar dos, de las cuales abrió una y la otra la dejó abandonada sobre la misma mesita en la que reposaba la rosa de los silencios.
Siempre sucedía lo mismo. Ensoñaba que tomaba el café con una mujer buena. Lo de bella le daba igual. El corazón embellece todas las cosas. Estaban tomando un descafeinado, haciendo confesiones de alma a alma. Como no se podía mezclar una cosa con otra, es decir, amor con amistad y ternura con ansia, aunque le gritase el alma: “bésala”, recogería el instinto que no estaba atrofiado y la amaría para siempre. La amaría de aquella forma tan amistosa y pura entre sueños y soledades. Algún día se encontrarían en cualquier calle, en el supermercado, junto a la obra o tal vez en el parque. Se decía en sus evocaciones amorosas:
- Los dos censuraremos la guerra de Yugoslavia, los dos tendremos en un puño la angustia. Será quizás un espejismo, sin embargo en sus ojos veré el dolor de mundo. Veré el grito del niño huérfano por la guerra, veré el frío sin mantas, el llanto roto entre cristales y el cielo iluminado de obuses. En ella habrá libertad, mucho más que una actitud entregada. Habrá amor a todo. Su sonrisa será la sonrisa de la esperanza. La que aún queda en unos pocos. Cuando sonría mostrará la posibilidad de transformarlo todo. Ella me enseñará que la desgracia sólo se mata con dulzura y alegría.
En cambio Julia, una viuda triste, acostumbraba a acicalarse el pelo y la cara, porque guardaba la presunción de una vida entera. Un olor a cremas la acompañaba ineludiblemente por donde fuera que fuese. Solía ojear solapadamente, nunca a los ojos. Julia casi había perdido la costumbre de conversar, ni siquiera recibía cartas y dormía siempre sola. Se sentía muchas veces como un vagón descarriado a la deriva de las vías del destino y desde aquellos pretéritos 60 años, nadie le había regalado rosas ni bombones. La anciana tenía los ojos acuosos, tal vez porque era muy sentida o porque al igual que Julian en ese instante le sobrepasaba el mundo. Había adoptado una perrina callejera. No quería dormir en casa, pero a menudo ladraba junto a su ventana y aquello a Julia le alegraba el día. Hacía tres días que no venía a visitarla y estaba preocupada: “Lo mismo un coche la ha hecho daño”. En ese instante, justo después de haber comido, escucho dos ladridos. Se asomó abriendo las grises cortinas y el ventanal.
- Anda, si te has echado noviete. Espera Perla que ya salgo
Anoche un cuervo renegrido de alas, se posó en el alero de la ventana de su cuarto, mal augurio pensó ella. Se paseaba por un escaso borde a saltitos escasos y con su sucio pico, prorrumpía ruidos infernales, espectrales y molestos. Tuvo que espantarlo para poder dormir un rato más. ¡Cómo lamentaba esta edad de hojalata y plástico! Se quejaba, no por ñoñerías sino por la impotencia de cambiarla. Se angustió de los niños nacidos en el progreso y se molestó con los oídos necios a la sabiduría de sus años ¿ Quién limpiará las cenizas del planeta cuando acabe de consumirse? Nos tocará a los viejos. Perla y su acompañante, siendo las dos del medio día, habían comenzado a ladrar, a rascar la puerta y a morderle la falda hasta sacarla a caminar.
Julia despreciaba la incredulidad de los ilusos y se sentía como un folleto de propaganda barato a los ojos de todos. Se ofrecía gratuitamente a los demás pero nadie lo leía, porque no interesaba su mercancía de soledad. Como le apetecía volverse a enamorar. Y aunque fuera tópico, de un hombre que le llevara flores y bombones. Uno al que le gustase el café y pasear. Uno que amase a los perros. Se agachó y le hizo cariños y carantoñas a Perla.
Él recordaba las noches legendarias de su juventud como minúsculas gotas en el mar de los tiempos; con los pasodobles, las jotas y los filandones, con las caras que se fueron marchando y con múltiples cadenas de palabras y vivencias alrededor de las personas. Ella no deseaba recordar, no le servían de evasión como a él esos recuerdos, sino que le hacían maltrato y depresión, ya que eran incomunicables, porque no había una persona a la que le gustase escucharlos y compartirlos.
El señor Hernández comenzó a imaginar. Sentía hasta el sabor amargo del buen café. Su amiga le hablaría de su larga vida. Mientras, él escucharía como el dolor y el amor habían dejado poso en su corazón. Los recuerdos son como una serpiente venenosa. Ella le contaría lo mala que era la gente a veces. Sería duro escucharlo, pero aguantaría el temblor; no se atrevería a abrazarla, pues pensaba que no debía aprovecharse la ternura. Julián descubriría la fuerza interior de su amada. Sería extremadamente sensible y ese detalle le resultaba tan hermoso como para bendecirla eternamente. Estaba convencido de que algún día hallaría una mujer así, real y no ficticia. Lo que desconocía es si aún tendría fuerzas para enamorarla.
- Canelo, toma un bocado. Eres un gandul. ¿Esta quién es?- Bajó la mano y rascó la cabecina agradecida de la perrina. Los dos orgullosos arrancaron a correr- ¡Si que ha sido una visita corta! Ya no estoy para ir detrás de vosotros.
Dos días después, por la larga avenida de la universidad; ella en un extremo expandiendo sus aromas y él en el otro arrastrando zapatazos. Ella con su traje de luto apolillado, él con su rosa blanca en la solapa. El paisaje estaba desierto, el sol se moría desangrando rayos. Un paso y él toma aliento. Dos pasos y ella se recoloca el pañuelo sobre la cabeza canosa.
¡Qué poco tiempo! ¡Cuanta distancia!
Un paso, él destroza las baldosas a bastonazos mientras contempla el horizonte, dos pasos y Julia se acelera ajena al ambiente otoñal que se respira.
Los dos se cruzan, no se miran, ni se saludan.
Al fin quedaron abandonadas una rosa blanca y una caja de bombones sobre una mesita, porque nadie conocía, sólo yo, ni siquiera ellos, que eran el uno para el otro. Esa tarde aulló una pareja de perros callejeros. Enamorados se acurrucaron sobre unos cartones para esperar ver salir la luna. El mundo no se detuvo. La soledad no detiene las horas. Canelo y Perla se lamían las heridas, se miraban a los ojos, entrelazaban las colas y disfrutaban de la libertad.
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