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martes, 12 de octubre de 2010

Escondidos en las zarzas.


                                                                                Hecho verídico que me contó Aurora Machín Castañón. Santa Lucía de Gordón.

Era el año 1937. La guerra civil llenaba España de hambre y odio. Dos gitanillos se peleaban en medio de un camino polvoriento... golpes, chillidos y patadas. 
De pronto suenan los motores de la aviación. Vienen a bombardear. Un avión en el horizonte del atardecer asoma sobre la montaña. Los luchadores hacen una pausa y aterrados se esconden juntos, debajo  de la misma zarzamora. Con la respiración entrecortada se miran. El más fuerte agarra al más pequeño por la pechera y susurrando le amenaza:
- ¡Cállate Joputa! Que en cuanto pase el bicho, te mato.

13 comentarios:

  1. Una de las tantas contradicciones que se dan en esta vida...
    Abrazos

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  2. Gracias una vez más por tu visita Su.

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  3. La mayoría son ajenos a una guerra, pero hay algunos que aún lo son más. Un abrazo, Manuel.

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  4. Comentario sabio Maite. Ajenos a la guerra pueden ser algunos, pero si el avión los ve... ¡Mejor no pensar lo que pasa si el avión los ve!

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  5. ¿No era "y escondido tras las zarzas duerme mi primer amor"? ;)
    Abrazos,
    PABLO GONZ

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  6. Ah, no. Eran las cañas. Sí, claro. Perdón.

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  7. No es lo mismo morir mirando a alguien que bajo las bombas del avión, mejor un cuerpo a cuerpo... parece más justo.
    Un abrazo Manuel

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  8. Me ha gustado. Se esconden de un peligro muy grande e incomprensible para ellos.
    Un abrazo.

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  9. Anita mejor cuerpo a cuerpo pero entre zarzas dificil no hay espacio.
    Torcuato, frente al poder del mal, mejor esconderse. Un daño mayor nos pone de acuerdo para escapar.

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  10. Muy buena la escena, Manolo, genialmente descrita. Me recuerda al "Duelo a garrotazos" de Goya.
    Un abrazo.

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  11. Gracias Alberto. A veces la realidad supera la ficción.

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