lunes, 22 de enero de 2018

Refranes de San Antón 2018. Día de bendición de animales.


Retransmite N8S.

LA FLOR QUE APRENDIÓ A CONFIAR.

                                   Manuel Ferrero López del Moral.

Erase una vez una pradera verde, muy verde, salpicada de flores rosas, lilas, amarillas y azules. Ya sabéis que las flores florecen porque llega la primavera.
- De eso nada, monada. Se llenan de color porque las pinta un duende pintor.
- Ni de guasa, tía Tomasa. Florecen porque una nube las riega, listilla.
- Porque el sol las mima, cenutrio.
- ¡Basta! Cállense un rato niños. Paciencia, que sino el cuento no avanza... Vuelvo a empezar.
Érase una vez una pradera verde muy verde, llena de flores de colores; unas rosas, otras lilas, amarillas y azules. Una Yemita cerrada esperaba su momento para florecer. Ya habían florecido todas las flores, mientras ella seguía igual.
- ¿Qué tengo que hacer para florecer y no ser un capullín? - Preguntó.
- Estate muy atenta al sol, a las raices y al viento. - dijo Doña Mariposa.
Nuestro Yemita pimpante y rechoncha, se esforzaba mucho. Escuchar al sol da calor, el sabor de la raiz es fresquito y el viento lo mismo acaricia que agita. Pero por mas que lo intentaba, nada de nada, seguía cerrada. Se atascaba, iba muy lenta. Muy, muy lenta.
- ¿Y si no me abro, y si no tengo color, y si soy un capullo sin flor? Aunque escucho al sol, a las raíces y al viento, no sé que me quieren decir. Y si me equivoco. Soy muy chiquitina.
Un mirlo asombrado se poso al lado de Yemita y se puso a cantar y una abeja bailo zumbando con ternura. Le decían:
- Dale tiempo al tiempo, confía en tu valor. Siempre existe una razón para cada cosa y no hace falta entenderlo todo. Si sol te calienta, siente el sol, si la raíz te refresca llénate y deja que la brisa haga su tarea.
Nuestra Yemita sintió que le querían mucho y que confiaban en su ritmo y forma de ser y eso le dio tanta paz y alegría que asomó el morrín. No puede decirse que se abriese, pero al menos tenía pétalos de seda.
- No es rosa, ni lila, ni amarilla, ni azul. ¿Qué flor será esa? - Refunfuñó el topo presumiendo de gafas viejas- Bufff, menudo lío que tienes de colores. Acaba ya de abrirte pesada. - grito echo un cascarrabias- espabila.
Nuestro Yemita querida se sintió agotada. Lo había intentado todo y parecía que nunca saldría. Para colmo Don topo le gritaba que su color era un lío y además se reía de su tardanza.
Pero la fortuna de nuevo miro con ojos brillantes y cariñosos a nuestro brote, cuando un perrillo saleroso que por la pradera corría se acercó a oler. Cierto que los perros ven en blanco y negro, pero al oler a Yemita, nuestro perrete ladro feliz, movió el rabillo. Se sintió satisfecho:
- ¡Qué olor mas relindo! Guau, Guau.


Ella se estremeció de satisfacción, si bien no sabía su color, ahora comprendía que tenía buen olor. Otro impulso muy profundo le nacía y de golpe sacó su primer pétalo. Solo uno. Menudo revuelo montaron las hormigas. Hicieron una fiesta para celebrarlo y otra vez nuestra Yemita sintió que era muy amada. Por primera vez encontró sus palabras sin tartamudear. Se sintió muy segura:
- Seguiré a lo mío poquito a poco. Escuchar el sol, sentir la raíz, tocar el viento y disfrutar. Eso hacen los que son chiquitos. Todo ocurre como tiene que ocurrir. - Pensaba en silencio Yemita- Voy a intentarlo como me salga, escucharé a mi modo, si lento lento, si me atasco, pues con atasco, si me lío, pues con lío y cuando escuche con claridad, sabré festejarlo... Mira que contentas están las hormigas por un pétalo. Un pétalo solo, con lo poco que a mi me parecía y para ellas es un mundo.
Por fin había recuperado su confianza. Al menos eso parecía. Pero los días pasaban y nada de nada, el resto de pétalos no salían. Uhí, que largo se le hizo esperar. ¿De qué color serían? Solo sobresalía uno y parecía no tener color. ¿Escucharía bien al sol, a la raiz y al viento? De nuevo se atascaba al oir y todo iba muy, muy lento. Saber escuchar bien es algo que tarda en aprenderse. Parecía que no avanzaba. Pero otra vez el mismo mirlo cantó y de nuevo bailo zumbando la misma abeja. Menuda fuerza que le daban. Eso animó a la Yemita.
- Creo que me quieren tal y como soy. Por eso están a mi lado. ¡Qué cantos mas hermosos! ¡Qué baile tan bonito! - Suspiró satisfecha.
- ¿ Y si en vez de esperar e imaginar de que color eres, disfrutas de tu pétalo transparente y vives a gusto estando cerrada? Haz a cada rato lo que te toque y confía- Susurró Doña Mariposa - Ahora te canta un pajarín, ahora te baila una abeja, a veces en el cielo verás la aurora y otras tendrás que sacar valentía si viene una helada, pero cada día traerá sorpresas nuevas. No hay dos días iguales. Unos te gustarán más y otros menos, pero todos te enseñarán algo. Todos los días son grandes regalos. No desperdicies ninguno quejándote.
Yemita se relajó y se tomo su vida como un juego. Haría todo jugando. No le preocupaba ya, ni el color, ni cuando se abriría. Si hacía calor respiraba. Si hacía frío respiraba. Si se abría un poco... respiraba. Si no se abría... respiraba.
Y así descubrió que el sol no era solo calor, era también brillo, y eso le asombró. Y así se dio cuenta que la raiz, no solo era frío, sino también profundidad suavecita. La raíz es un gran abrazo inmenso y protector. Y el viento, oh, el viento. El viento tiene palabras y mensajes, no solamente acaricia o mece. Yemita entendía el viento. El Viento le decía: "Existen las estrellas"."El ritmo de los grillos tiene día y tiene noche". "Las flores sois los soles del suelo"."Confía en ti Yemita.” “Tu aroma está preparado".
Si darse casi ni cuenta. Lo que parecía imposible, se consiguió. Nuestra Yemita, brote tierno, un día irradió hacia afuera y se abrió completamente. Ya no era un capullo sin más. Se convirtió en la única flor blanca de la
pradera. Una flor con pintinas chiquitas de rosa, lila, amarillo y azul. Una flor maravillosa. Purísima.
De mucho le sirvió su atención y dedicación, por eso su blanco perfecto se lleno de chispas de colores, porque en su esencia bella comprendía al resto de las flores. El perfume de la flor de este cuento nos habla al corazón y nos anima a gozar del camino, de lo duro y de lo blando, de lo lento y lo veloz, de lo claroscuro.
Confía en ti, Yemita, vete a tu ritmo, deja crecer tu flor. No le pongas nombre, ni color, y su perfume escondido te guiará. Lo que ha de ser, ya vive en ti. Cuídalo. Riégalo, ponlo al sol y deja que florezca. Disfruta siendo Yema.

Carta de amor a Siria.

Hoy os traemos un regalo muy especial. Un cuento poético de los niños de León para los niños de Siria. “Carta de amor a Siria” está contado por los niños y niñas del campamento de verano de la Biblioteca Municipal de la Virgen del Camino, el CRA de Lorenzana y el CEIP Santo Tirso de La Vecilla. Ellos ponen sus voces y además los dibujos que ilustran el cuento.

Gracias a los profesores, niños y niñas que han colaborado para realizar este vídeo. Os lo mostramos en castellano, pero nuestra intención es traducirlo al árabe para que, a través de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio (AAPS), llegue a los niños en Siria. Que esta preciosa historia sea un mensaje de esperanza y cariño para ellos.
Si te gusta tanto como a nosotros, comparte. ¡Gracias!


Gracias Plaza del Grano.

Las llaves de Sefarad.



Al marchar de Sefarad los judios dejan las llaves de sus casas en Puente Castro (León) a una doncella de blanca túnica. Sienten emociones contrapuestas, alegría  de la buena vida pasada, tristeza y rabia por la diáspora.
Muchos años después un guitarrista reputado (Alfonso) y un comediante (Manuel) se encuentran esas llaves,. Acuden a la conferencia de un historiador que va a hablar sobre los sefardíes, pero este no aparece. En un baúl les ha dejado una carta; una nota en la que les pide que ellos den la conferencia y además un traje Sefardí. Ya no quedan ninguna de aquellas casas que se pueda abrir, pero ellos han hallado esas llaves de la doncella.  ¿Para qué sirven sin puerta? ¿Se pueden devolver a alguien? ¿Sabrán dar una conferencia o será un disparate?



Al oír en su imaginación a una golondrina cantar, se inspiran, descubren que esas llaves si tienen utilidad: abren el cofre del corazón, de la buena memoria y de la reconciliación. Los caminos del Dío son un misterio. Moviendo las llaves en el aire darán una vuelta de llave y cada vuelta abrirá un poco la cerradura del corazón. Cada giro es un cuento o una canción. Juntos abrirán la risa y el árbol de la cábala se mostrará glorioso frente a ellos. El merkabah que permite esta apertura son los cuentos y cantos de Sefarad, el puente de la conivencia de las tres culturas, donde cielo y tierra se toca y se abrazan.
Narraciones:
Salomón y la golondrina.
La leyenda de la fuente del oro.
Salomón, la Reina de saba y las abejas.
El rabino Eliezer y el Golem.
La hoguera de Baal Shem Tov.
El lado bueno de la rebana y el astrólogo Isaac Ben Joseph

Canciones:
Esa montaña de enfrente.
Mi vida do por el Rakí
Venimos a ver.
Golondrina.
Durme, Durme.

lunes, 25 de abril de 2016

SER VITAL.

Fotografía de por Javier Soares.
Texto Manuel Ferrero López del Moral.







Poema publicado en la revista Saba:

http://www.revistasaba.com/

jueves, 3 de marzo de 2016

EL BRUJO MANGACHUSCOS.




EL BRUJO MANGACHUSCOS.

Mangachuscos es un brujo moderno que vuela con fregona. Lo de volar con escoba le parece cosa de carcamales. Es tan malo, tan malo, que hasta el cocodrilo del pantano le tiene miedo. Sin embargo Mangachuscos, el poderoso, el de las pócimas cochinas, va a descubrir que su poder no es tan grande como él cree. Un acto tan sencillo como pisar una hormiga le hará perder su autoridad. Todo el mundo, incluido su gato Ponzoña, se partirá de risa con sus fracasos.
¿Te imaginas a este brujo malvado intentando una y otra vez hacer daño sin lograrlo? Los ciudadanos de todo el planeta se unen para ponerle en su sitio. No hay cosa más divertida que ver como un ser arrogante baja la cabeza ante el amor de las pequeñas hormigas. La fuerza de la unidad es la luz más poderosa. 



Es ideal para niños de 5 años en adelante.







El Brujo Mangachuscos
Ilustra: Paula Vallar Gárate
Escribe: Manuel Ferrero López del Moral
PVP 12.95 €
Edita BABIDI-BÚ



Distribuidores: León: Arnoia. 
Grandes cuentas, Madrid, Extrem 

Andalucía: Azeta. 
Resto de España, distribuidor de zona. 

Datos de la editorial:














jueves, 2 de julio de 2015

CUENTOS CHINOS.


Leer más publicaciones en Calaméo

Ilustración: Pablo Melcón.
Texto: Manuel Ferrero.

Cuento publicado en la revista Saba:

http://www.revistasaba.com/

lunes, 4 de mayo de 2015

EL PISTO DEL PASTO.


Leer más publicaciones en Calaméo

Ilustración: Pablo Melcón.
Texto: Manuel Ferrero.

Cuento publicado en la revista Saba:

http://www.revistasaba.com/