jueves, 26 de marzo de 2015

Crueldad fanática.

La pequeña libreta que llevaba en el bolsillo de su pantalón estaba llena de dibujos.  El callejero para encontrar la casa, el modo de entrada, un plano del jardín y la manera de activar la bomba.
Se iba a vengar por fin. Le daba igual que lo llamaran fanàtico. Lo era... y a mucha honra. Había pintado, imaginàndolo, la cara de una niña justo al estallar. 
- Eso pasa por tocarme lo sagrado - se sonreía remirando el dibujo.
Por suerte encontrò la ventana abierta. Arrojò la bomba fétida mientras gritaba:
- ¡Mari Pili, chúpate esa! ¡Sufre! ¡Sufre! Devuélveme el cromo de Cristiano Ronaldo... es mío. Buitre, que eres una buitre.


martes, 24 de marzo de 2015

Pintor de lo invisible.


La pequeña libreta que llevaba en el bolsillo de su pantalón estaba llena de dibujos. Juan pintaba cosas invisibles; la sensación que deja un beso, un perfume, el silencio tras una bofetada y la forma oculta de las ventosidades.
-¡Increíble! - Decía la gente al ver las ilustraciones - Armonía tras beso, olor a lavanda, tsunami post-tortazo y pedo vomitivo. 
Nadie erraba los títulos, haciendo coherente lo invisible. No es que Juanito fuera buen pintor. Ayudaba a sus aciertos, que a escondidas, le echaba LSD al té de las visitas. Tres gotitas justo veinte minutos antes de enseñar su libreta.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Deshielo.

         León, 5 noviembre 2014.


Ahora nieve blanca, blanca.
Cubre tierra luminosa.
El sol la derrite
y mana del corazòn
la fuente de la armonìa.
Transparencia irradiante.


¿ Cuàl es el nombre
de cada loma y río?
Hermano de los àrboles
los oyes cantar y vibrar.
Sus hojas son banderas
blancas, blancas, blancas.


Sal arrima columpio
un mar para mecerse.
Un ùtero inocente
para crear seres puros.
Seres no manchados
de egoismo y guerra.

Tienes la tierra entera 
para perdonarte,
el cielo estrellado
para agradecer.
Ahora, aquì, totalidad.

sábado, 28 de febrero de 2015

El reino de los mil escalones en Avila.


El pasado día 23 de febrero “El Reino de los Mil Escalones” se presentó en el Colegio el Pradillo, con dos pases y en el Colegio Juan de Yepes con un pase. Gracias a Aspace Ávila por su cariño. Aquí os dejo fotos y enlace de noticias. 

















miércoles, 21 de enero de 2015

Poema a SAN ANTÓN 2015 y Refranes tradicionales

Me presta hacer un poema
a los pardales ¡Tan chiquitines!
¡Oh glorioso San Antón!
Bendíceme a los pajarines.
Suspiro por hacer una oda
a las montañas ¡Tan grandonas!

San Antonio animalero,
muy de veras te lo digo
cuida de truchas, pozas y regueros.

Mira por los perro ¡Tan leales!
por los gatos ¡Tan audaces!
por los periquitos y las torcaces.

Cuando pinte de naranja el cielo
su aurora, que no salga el sol,
ni se ponga, sin que tú,
Antonio bondadoso,
cuides de los seres del mundo
milanos, ranas, mostolillas, alondras, osos.

¿Qué sería de la infancia
sin ver saltar a conejos y corderines?
¿Qué sabría el necio humano de libertad
sino conociera el galope del caballo?
¡Pobre Juan Ramón Jiménez
si le quitamos el burro!

Amado San Antonio curandero,
manten sanos los árboles, 
pues de todos los seres de la creación,
son ellos, los que mas miran al cielo,
los que mas saben de oración.

Cuídame los lobos, aunque
no tengan buena fama
¿Qué sería de los filandones
sin historias lobadadas?

Me sale hacer un poema
a las vacas, tan generosas
¡Oh Antoñín querido!
Sin abono no hubiera rosas,
ni historia humana, ni ninguna cosa.


San Antonio, te ruego atentamente,
vigila los parque naturales,
qué no se legalice la caza
en los picos de Europa,
que sigamos bebiendo 
de las fuentes comunales.
Saca el agua fuera de comercio.
Agua de caño, nunca con precio
embotellada, con el agua
no se juega, sin el agua
somos nada. 

Agua bendita de tu procesión.
San Antonio justiciero.
Guarda el agua de León.

Me finaliza el poema
con una fuerza brutalmente amorosa.
¡Vivan las cabras, las aguilas, los mosquitos,
las ovejas, los gochos, los jilgueros, los corzos,
los canarios y los jabalies!
Eso sí, aléjalos 
de los sembrados
que no la líen.
Hay espacio para todos
cuando manda el amor
y no los oros.

Con mesura y equilibrio llenemos la panza
y dancemos juntos la abundancia. 


                                                   REFRANES TRADICIONALES.

Oh glorioso San Antón,
en busca de vuestro amparo                              
aquí nos tienes de nuevo
con devoción y recato

Oh glorioso San Antonio
León te viene a saludar
que  estuviste n’ esta iglesia
Y ahora estas n’otro lugar

Otro año aquí venimos,
humildes y confiados,
para que con tu bondad
nos dirijas con tu mano.
Y Respetuosos que somos,
con toda la autoridad,
pedimos a nuestro alcalde
permiso para empezar.

Venia

Oh glorioso San Antón
santo mío y abogado
lo que te vengo a decir
lo tengo bien estudiado

Oh glorioso San Antonio
Santo bienaventurado
Aquí te vengo a pedir
Que nos guardes el ganado

De lus rucíus d´ abril
Y lus torvones de Marzo
Del mercader zangarrián (el lobo)
Aquel del hábitu pardu …

Mi padre compró dos mulas
creyendo de ser valientes
y a los dos meses completos
se les cayeron los dientes

¡Oh, glorioso San Antón!
hoy, diecisiete de enero,
con fríos, nieves y hielos
tu gochico rifaremos.

San Antón aquí te pido
Que libres de pesti y males
a todos nuestros vecinos
y también  sus animales.

Sin hasta San Antón
pascuas son
San Antonio laconero 
Echa tocino al puchero

Oh glorioso San Antón
el diecisiete de enero
fui a dar agua a mi caballo
y se me cayó en el reguero
fui a agarrarle por el rabo
y me tiró un fuerte pedo.

            Y con esto ya termino
Oh glorioso San Antón,
y así doy el finiquito
a esta nuestra “Relación”.

Todas estos sucedidos
Son de tradición rancia
si la copla ofendió a alguien
A ese pido su perdón

            Adiós mozas y mocines
vecinos y demás presentes
disfrutad  de los fervudos
Y en la hoguera estad calientes 

            Adiós San Antón querido
hasta la vuelta de otro año
que te venga a visitar
con este mismo ganado


¡¡Viva San Antón!!

miércoles, 7 de enero de 2015

Palabra de cabra.


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Ilustración: Pablo Melcón.
Texto: Manuel Ferrero.

Cuento publicado en la revista Saba:

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jueves, 1 de enero de 2015

Cuentacuentos Todos somos normales.

TODOS SOMOS NORMALES. Una actuación para todos los públicos, SOLIDARIA. 

                                             El amor nos capacita a todos. 

Lo donado será para la educación de Adrián y Sergio, dos amiguitos con transtorno del espectro autista (TEA).

Día 9 de Enero.

Teatro del Instituto Juan del Enzina.

19:00h. 

                                                                   Donativo 4 Euros. 

Pasa un rato divertido y colabora con nosotros. SE RUEGA DIFUSIÓN. GRACIAS.



lunes, 22 de diciembre de 2014

Las cartas y los paraguas.


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Ilustración: Pablo Melcón.
Texto: Manuel Ferrero.

Cuento publicado en la revista Saba:

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De truchas y llambriones.


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Cuento publicado en la revista Saba:

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FOTOGRAFÍA JAVIER MATELLÁN. 
TEXTO: MANUEL FERRERO



TEXTO EN ASTURLEONÉS:

DE TRUCHAS Y LLAMBRONES.

                                                              
Taba you aburriu na mio casa. Llamome el miu amigo Pascual.  Convidábame a la so casa a comer una bona sopa de trucha. Iba ya munchu tiempu tras de él pa que me aprendiera a cocinala. Decíame siempres lu mesmu, nun tien na, nun tien na, pero hasta´l día esi iban dos años que lo decía y nunca había concretao.
               
Cuando llegue, tenía un mandilón puestu. Unu de esos color vaca pinta. A un llau las fogazas duras, a otru´l tarru de pementón  y sal, acullá un tríu truchas nel platu, el morteru y el barreñón.

-         Vaslu faer tu, que tienes pinta tener muncha fame. Enceta la fogaza y córtala en cachos no muy menudines y échalu pa ese pucheru. Alcuerdome muy bien cuandu la mia guela aprendióme a faelas. Yera un rapaz, prestábanme ya las cacías. El cocinase lu que uno come, siempres yia meyor que ser cumu´l Llambrón de la llumbre, que taba siempres pescudando algu y al descuidu los demás.

-         ¿Qué yia esu´l Llambrión de la llumbre?
-         ¿Nun conoces la hestoria?. Pues mira que foi sonada.
-         Non.
-         Corta un pocu mas de pan, que nun importa que sobre. Además tienes cara d´esfamiau. Resulta que nel mio pueblu, Xetinu, los rapaces, sobre tou nel antruidu,  metíanse nas casas y arramplaban cola comida que veían. Esu yera cosa normal, pero un día...
-         ¿Qué pasó?
-         Ya ta bien de pan. Nel mio pueblu había un guaje que se llamaba Franciscu y llamában-i Chiscu. Taba fecho un folgacián y tenía mas fame que´l perru´l ferreru que tragaba falispas pa comer caliente. La sua familia yera pubrísima y taba fartucu de comer lu que apañucaba por las güertas. A parte d´esfamiau, tenía fama de gayoleru... Echa a rematina aceite a la pota y pica unos cuantos ayos. Muy finos. No prendas la llumbre entovía.
-         Y que le pasaba al rapaz esi.
-         Acabó llamándose´l llambrón de la llumbre. Durante un añu enteru principiaba a faltai comida a la xente. Cambiaba de sitiu los pucheros. Llevaba las fabas de Tomasa  pa casa´l ti Sixtu y los pimientos con bacalau de esti, pa casa´l cura. Lu que principió siendo una broma acabó enfurruscandu munchu a to Xetinu y parte del conceyu. Yera un exquisitu.

Contome Pascualón, que´l llambrón de la Llumbre se comía siempres los guisos meyor preparaos. Nel so pueblu siempres dexaban las puertas abiertas, naide trancaba con llave. Cumu había muncha alampa la xente empezó a pechar. Aquellu nun foi solución. Chiscu sabía munchu de pechaduras y cumu nunca trabayaba, tenía controlaos los horarios de la xente. Los robos yeran tolos dias. El caldu a Fermina, los chichos a Martín, los xamones a Vicente, los nicanores a Fernandu, la Cecina a Senen y el curderu cun pimientos a Marcelinu. Toos taban muy mosqueaos. Sobre tou porque´l cabezón del lladron, tenía un ritu especial. Tiraba con fuerza la llumbre mientres comía, las mas de las vegaes a carreras, y llueu con un tizón de roble que llevaba nel bolsu, pintaba en cualquier llau “El llambrón de la llumbre”. Al mio compañeru prestaba-i asgaya cuntame lu que i-pasó, tantu, que cada vé costabame más concentrame en lo que faía y acabó por dame un mosquilón:
-         Picas muy finu el ayu, coime. Calienta l´aceite, pon a freírlo cola trucha, que ya ta llimpia y cortada, y echa unos trocines de beicon para que se dore tou bien.
-         Un añu enteru tuvo rodando. ¿Y nun había manera de coyelu?
-         Joaquinín. Aquel rapaz yera un diablu de llistu. Menuda mostolilla. Nun había manera de coyelu. Dalgunas vegadas pa mayor retitín, el llambrión de la llumbre, escribía con salsa en los cristales: “Gracias por el botiellu, ta pa rellambese”. Dalgunos principieron a cocinar mal a propiu intentu. Si se sabía que faías bien el pucheru montañés, la sopa de ayo, el pitu, el bacalau o que tenías castañas, quesu de oveya de Gordón, yogur de Coladiella, pimientos de Fresnu, escabeche o callos con garbanzos, faltába-i tiempu de enterase y de atropátelos. Nun dexaba una por llamber. Siempres pillaba el momentu y te lo atropaba tou. Los paisanos taban a la metá entre la risa y la decepción.
-         ¿Estu ta ya fechu?
-         Asína puede valer. Agora pa que tenga buen color, écha-i una pizquina mas de pimentón. Vale. Espera que voi po l´aguerdiente de guindas que tengo guardau pa los amigos.

Metióse´n la dispensa. Sacó dos vasines y culín a culín, fue calentandose la charla y de tantu reir casi echamos los bofes. Subiòsenos la fame a los coloretes. Echamos augua a la cazuela pa que firviera tol amechau. El olor que llegaba yera prestosu. Taba intrigadísimu con el final de la historia, peru a Pascual,  dio-i por contar que la trucha yera del Bernesga, que aquella si que yera bona trucha y que taba muy enfurruñau porque que cada día engocharan mas los ríos, tantu que casi cai al llevanta´l vasu de golpe pa brindar por esos castrones: "Así se esmochen. Salú. No hay derechu, que tantu gochu en sin bozal comiera tolos cangreyos que había. ¿Agora que mierda van cazar los guajes?. Onde hay llambrones tou son telares.

- ¿Y pillaron al Llambrón de la Llumbre?
- Déxalo que fierva bien. No i-des tanto fuegu. Pensaban que yera un trasgu, la fantasma, cosa de la bruxa´l pueblu (la ti Isidora). Pusieron-i trampas. Munchus taban acobardaos. Turnabanse tamién pa vixilar nas casas pa que nunca estuvieran vacías. Tol mundiu quería casca-i la lliendre. Peru entavía arreglabàselas. Entraba de nuechi a cazolear. Cuandu taban dormios. Prendía un candil de aceite y yera tan finu  al pisar y conel alambre, que fasta escribía poemas firmaos en sin que lu coyeran. Cun mala lletra, esu sí.
Parecíame mui prestosu lo que me contaba. Riíme y diome un mosquilón Pascual, porque al remover cola cuchar el caldu primeru chisqué la vitrocerámica. La cosa nun podía pintar meyor. Dibamos ponenos fartucos, ya  rellambíame los focicos.                                           
 Siguió contando: El Llambrón de la llumbre yera un poeta y un filosofu. Dalgunas de las retafilas que escribió y firmó: "Quien tien chichos y pasa fame, ye porque ye tontu o falta-i un aire", "Oh cecina, cecina, cecina... alègraseme el corazu", "Este escabeche es la lleichi", "Mas val el butiellu la Manuela, que el de la panadera", "Onde este el aguardiente de Sindu, quìtese el de Ramón". El pueblu enteru taba picau, porque comparàbanse los guisos de unos colos de otros. A aquellos daba-is fama y a estos dexaba-is pol suelu. Taban ya xorobaos conel problema. La frase que cogüelmo la cosa y fizo que se declarase la guerra fría escontra el Llambrón de la Llumbre fuera anima o persona, foi la que puso en ca´l cura. "Con menudu foi a dar... ¡Que ascu de asadura! Mal cocinada, peor regada conel vinu la sacristía. Sálvante los calostros, que sino me cago en ..."
- Sírvete otra copina, que tas esblanquiñau Xoaquín.
- Sìrvomela pero termina.
- Acaba de echar el pan. Esperamos un pocu que fierva tou y termíno de contar comiendo.
Pusìmonos a comer. Menudu ricu que taba. El vinín del bierzu entraba solu, y cada cucharada yera de rellambese. Pascual, ya cola bandrullu llena,  fuese por
 la morciella y depués de postre unas castañas cocidas y cun lleichi. Inflau, escuche mui atentu:
- Al cura, sento-i cumu una patada en los reñones la frase. Onque el pueblu enteru celebràbala la groma. Así que puso munchos carteles, anunciando´l primer concursu de cocina. El premiu sería un xatu pa quien guisara meyor. Los platos dexaríanse nel mediu la sacristía. El Llambrón de la Llumbre sería el xuez de aquel concursu. El señor cura prometía dexar abierta una ventana de la iglesia y nun molestar en tola nuechi. Cada participante pondría un papelín conel su nome al llau´l su platu y el ganador apaecería escritu nun pizarrín que taría colgau na pared.
Mi cara de asombru fue monument. Lu más graciosu ye que Chiscu, acobardau de que i-pillara´l cura, pensó nun dir, peru púdo-i el ansia. La xente pur ver en que paraba aquello y porque taban mosqueaos colos escritos, presentaronse casi toos. Fasta´l cura presentose con unos frixuelos. El sacerdote colocó tou na sacristía y quedó mudu. Al ver la comida, pensaba enpicau na fartona que se darían la tarde siguiente pol concursu. Peru que mas daba. El xatu de premiu yera del tampalandrán del Alcalde. (Pur quedar de piadosu, onque yera un roñosu, dalguna ve pagaba dalgu). Esa nuechi cuandu entrara pola ventana el Llambrón, daría-i un estacazu. Prestába-i  pensalu y dàba-i igual que la violencia fuora pecau. Peru la verdá ye que  i-entró sueñu. Un sueñu profundu y llargu. Chiscu, le echo-i gordollobu y otras yerbas sedantes nel vinu de comulgar. El Llambrón de la Llumbre comióse tolos platos y depués escribió: "Tou taba divinu, menos los frixuelos del párrocu que nun lu comía ni el demoñu. Una pena que´l vinu que había daba sueñu... La ganadora´l concursu ye Tomasa, el so bacalau al ayu arrieru enamora. Viva Chiscu, mierda pal cleru. Firmado. El Llambrón de la Llumbre".
- Depués del día esi, - terminó Tomás,- Chiscu marchó del pueblu y nunca volvió a faltar nada de comida. Naide enxamás sospecharía de él, porque onque tenía cara de zampón, ganaba-i la so fama de porru. Na villa acabaronse las dudas de quien yera la meyor cocinera. El curina pùsose rabiau como las gindillas, cada día más roxu de rabia y vergoña cocinera. Naide más volvió a cambiar los pucheros. Sólo dalgún rapaz nel antruidu robaba cazuelas y hay quien se rie y piensa que lo de antañu si yeran lladrones. El Llambrón nunca echo manu a xoyas, enxamás al dineru y además de tragón yera poeta y xusticieru.
El relatu esti nun cuenta cola Bendición apostólica. Pa llibrame de pecau  diré que si´l Llambrón entrara´l conventu Carrizo o al de Gradefes, el concursu lu habrían ganau las monxas. De siguru.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

EL BOSQUE DE LOS CONEJOS.


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